Las cuatro verdades definitorias de las Asambleas de Dios
Dos años después de la fundación de la iglesia, los pioneros de las Asambleas de Dios adoptaron dieciséis creencias para la Fraternidad, que continúan prácticamente inalterables.
Cuatro de esas creencias se consideran las creencias fundamentales de la Fraternidad. Pudiéramos oír que se mencionan como nuestras doctrinas fundamentales. Ellas impregnan toda la enseñanza, la música, la predicación, los análisis… todo lo que hacemos. El mensaje de la Iglesia gira en torno a esas cuatro creencias definitorias.
La Salvación por medio de Jesucristo
La salvación es la liberación de la muerte espiritual y de la esclavitud del pecado. Dios provee salvación para todos los que creen y aceptan su oferta gratuita de perdón. La única esperanza de redención de la humanidad de la caída condición pecaminosa es mediante la sangre de Jesucristo, la sangre del Hijo de Dios que fue derramada cuando Jesús murió en la cruz. [El relato de la crucifixión de Jesús está narrado por cuatro de sus contemporáneos: Mateo (capítulo 27), Marcos (capítulo 15), Lucas (capítulo 23), y Juan (capítulo 19).] (Lucas 24:47; Juan 3:3,16,17; Romanos 8:16; 10:13-15; Efesios 2:8,9; 4:24; Tito 2:11-12; 3:5-7)
La sanidad divina
La sanidad divina es parte integral del evangelio. Hay provisión para la liberación de la enfermedad en la expiación, y es el privilegio de todos los creyentes. (Isaías 53:4,5; Mateo 8:16,17; Santiago 5:14-16)
El bautismo en el Espíritu Santo
Todos los creyentes tienen derecho a recibir el bautismo en el Espíritu Santo, y por tanto deben esperar y buscar fervientemente la promesa del Padre, conforme al mandato de nuestro Señor Jesucristo. Esa fue la experiencia normal de todos los creyentes en la iglesia cristiana primitiva. Con la experiencia viene la provisión de poder para la vida cristiana victoriosa y el servicio productivo. También provee a los creyentes de dones espirituales específicos para un ministerio más eficiente. El bautismo de los cristianos en el Espíritu Santo está acompañado de la señal física inicial de hablar en otras lenguas (idiomas no aprendidos) cuando el Espíritu de Dios les da expresión audible. (Lucas 24:49; Hechos 1:4,8; 2:4; 8:12-17; 10:44-46; 11:14-16; 15:7-9; 1 Corintios 12:1-31)
La segunda venida de Cristo
Todos los cristianos que han muerto un día se levantarán de su sepulcro y se encontrarán con el Señor en el aire. Los cristianos que no hayan muerto todavía serán llevados con ellos para que estén con el Señor. Entonces los cristianos de todas las épocas vivirán para siempre con Dios. La verdad bíblica de la pronta venida del Señor es “la esperanza bienaventurada”. (Romanos 8:23; 1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:16-17; Tito 2:13)